Hay alguien que dice ser yo y no lo es. Acabo de leer que avisó algo como: “Ya regresé, hermanos” (¿cuándo me he referido a ustedes como “hemanos”? Ni que vendiera pulseritas afuera de un OXXO). Y además prometió que la siguiente Estampida de estampitas la iba a subir “a las tres de la tarde”.
¿Para qué diablos les avisaría? Mejor la subo y ya, ¿no?
En fin, el caso es que ése NO SOY YO.
Si un “SERGIO ZURITA” (lo escribía con mayúsculas, por cierto) les hizo promesas, quedó de verse con alguno de ustedes o algo peor, no era yo. Por lo pronto, mi administrador del blog ya solucionó el problema a nivel técnico. Y mi abogado está viendo el asunto a nivel legal, porque la suplantación de identidad es un delito de cárcel sin derecho a fianza.
En fin, abrazos y besos. Y aguas con los impostores.
