PGJ Peje jota
En este día venturoso, Estampida de estampitas hace un llamado a reconsiderar la opinión que mucha gente tiene de monseñor Onésimo Cepeda. Que si es homófobo, que si es ojete, que si tiene boca de culo con hemorroides, que si la puta que lo parió arde en el fuego eterno.
Pues Estampida de estampitas está aquí para decirles que lo de la homofobia, al menos, no es cierto. Y a las pruebas se remite. Se supone que hoy, día mundial contra la homofobia, hay que vestir de morado, ¿no? Pues aquí está Onésimo, celebrando la tolerancia y la diversidad sexual:
Después de estas imágenes habría que ser daltónico, pero del alma, para negar que el obispo Cepeda no sólo ama a los homosexuales, sino que tiene un estilo de vestir que muchos de ellos envidiarían. Felicidades, One, you’re the one!
Black Francis, conocido como Frank Black cada vez que se reúne con los Pîxies, no tiene respeto por su colección de discos. Posee miles de ellos y los tiene hechos un desmadre. Los deja afuera de las cajas, o en cajas que no les corresponden. Además, si está lejos de casa, le gusta entrar a las tiendas de discos a comprar el I’m Your Man de Leonard Cohen, bajo el argumento de que así demuestra su amor por Cohen y ayuda a reactivar la economía. El resultado son decenas de copias de I’m Your Man regadas por todas sus casas, coches, maletas y camiones de gira.
Todo esto lo sé porque Black lo dijo en una entrevista para Rolling Stone hace unos años, cuando promovía uno de sus discos como solista, llamado Fast Man Raider Man. Eligió grabar ese álbum en Nashville porque ahí se grabó Blonde On Blonde de Bob Dylan, cuyo sonido estaba tratando de emular.
a L.C.
Enséñame tu tatuaje,
le dije.
Ella se dio media vuelta,
recogió su melena suelta
y me mostró el cuello.
Pude escuchar un resuello de potro salvaje,
no sé si provenía de su crin de ceniza
dorada, de mi propia alma o del tatuaje
relinchando como potro salvaje;
una bestia azul turquesa
hacia su nuca en galope cardiaco.
Entonces extrañé la fresa
generosa de su boca,
ella cubrió al caballo
con su cabello en cascada
y dio otra vez media vuelta;
el tatuaje estaba en su mirada.
El día de hoy, Estampida de estampitas celebra el indomable espíritu humano, representado inmejorablemente por los 33 mineros chilenos que estuvieron atrapados bajo tierra durante más de dos meses.
Lo que más ha sorprendido al mundo es que, en su regreso a la superficie, estos héroes tengan buena condición física y, sobre todo, una salud mental bastante aceptable para el horror que vivieron.
Esto, como ya dije, asombra a todo el orbe, pero no tanto a Estampida de estampitas, que aprovecha para recordarles a todos ustedes algo indiscutible: todos los obreros de la minería siempre han sido alegres por naturaleza. Y para demostrarlo, aquí hay una foto de quienes, hasta hace unas horas, eran los más famosos y queridos mineros de todos los tiempos: Read the full article »