La hipocresía de Epigmenio Ibarra

Abro comillas:

“La guerra es jodida siempre. Huele a sudor, a sangre, a pólvora, a mierda. Alzarse en armas es, sin embargo, una última, digna e inevitable opción que no puede menos que tomarse cuando toda esperanza se ha perdido. Hacerlo implica, claro, la decisión de matar y morir, no podría ser de otra manera. Alzarse en armas es violentar los tiempos de la historia, hacerla parir con prisa. Es intentar el resquebrajamiento de un sistema que matando se resiste a morir y que no sabe ceder ni un ápice y ante el cual todos los esfuerzos pacíficos de transformación resultan inútiles. Alzarse en armas, más que una decisión iluminada por la ideología, puede ser resultado de un instinto primordial de justicia, de un impulso moral, de una genuina y profunda desesperación ante un estado de cosas que por la falta de libertades y sus efectos devastadores sobre los sectores más empobrecidos de la sociedad resulta intolerable”.

Comillas cerradas. Si el párrafo anterior hubiese sido escrito por el presidente Felipe Calderón para justificar su guerra contra el narco, los intelectuales del red set, la izquierda de vino tinto, La Jornada, Proceso, los 132 y Elena Poniatowska dirían que se trata del texto de un sicópata sediento de sangre.

Pero resulta que al párrafo le faltó la última frase, que es la siguiente:

“Cito también al Che: ‘Aun a riesgo de parecerles cursi he de decirles que la revolución es sobre todo una obra de amor’.”

En ese momento, los mismos intelectuales, periodistas y activistas se sentirían desorientados, porque su ídolo, el Che Guevara, está siendo citado por el autor del texto.

Basta eso para que la percepción cambie. Esto se debe a que, para esa izquierda idiota, hay dictadores buenos (Fidel Castro) y dictadores malos (Augusto Pinochet). Del mismo modo, creen que hay guerras buenas (la revolución cubana) y malas (Vietnam).

Si yo digo en la radio que me simpatiza Fidel Castro (asesino de homosexuales y disidentes) no pasa nada. Si digo que Pinochet me cae bien, se armaría tal revuelo, que probablemente sería despedido de cualquier radiodifusora. ¿Me lo merecería? Sin duda. Pero por simpatizar con Castro, también. Y eso no ocurriría.

Volviendo al párrafo entrecomillado, fue escrito en Milenio (10-ago-07) y su autor es Epigmenio Ibarra, un tipo que habla como socialista y actúa como capitalista, que gana mucho dinero haciendo entretenimiento del más bajo nivel: telenovelas. Peor escritas que las de Televisa, pero salpicadas de una ideología anti gubernamental que, por lo visto, redime su pésima hechura.

Por esas telenovelas, y por una serie soft porn llamada Capadocia, el buen Epi (así le dicen sus seres queridos) cobra todo el dinero que puede a través de patrocinadores y de rating; es decir, siguiendo las reglas del libre mercado. Pero Epi escribe como un luchador social desde su caserón de la colonia Condesa.

¿Por qué se comporta Epigmenio Ibarra de esa manera tan contradictoria? Por la misma razón que hace sus telenovelas y su soft porn: porque eso vende.

Así es. Simular la disidencia es uno de los negocios más lucrativos del mundo. Oliver Stone, Sean Penn y otros hipócritas de Hollywood viven de eso. Realizan documentales donde apoyan a Castro y a Hugo Chávez, pero luego se regresan a dormir a sus mansiones de Malibú.

Ibarra tiene una escuela de actuación -Casa Azul- cuyo lema es: “aquí se forman actores, no Barbies”. Pero luego, en sus telenovelas, Epi contrata a las mismas viejas de buen culo y cero talento que contratan en Televisa o TV Azteca. ¿Y qué venden sus telenovelas? Sexo. Mujeres enseñando nalga y teta, pero hablando de liberación femenina.

Sus escenas lésbicas no son para exponer la diversidad sexual, sino para que algún adolescente se haga la puñeta. No me molesta la pornografía, lo que me irrita es que se disfrace de conciencia social.

Hace unos días, el mismo Epigmenio Ibarra tuiteó lo siguiente:

“Viví la guerra. No hay un día que no piense en ella. Una noche que no la sueñe. La aborrezco. No la quiero para mi patria, para mis hij@s”.

¿A qué Epigmenio le creemos? ¿Al que defiende los levantamientos armados como último recurso, o al aparente pacifista de este tuit?

La respuesta es simple y se llega a ella siguiendo el olor del dinero y el poder. Si Calderón hace la guerra, es aborrecible. Si la hace López Obrador, es “digna” y ni siquiera se llama guerra, sino “revolución”. Es absolutamente irresponsable de parte de Ibarra no desmarcarse de quienes amenazan con el “estallido social” si la elección presidencial no se anula.

Pero no se desmarca porque está apostando a lo seguro. Difícilmente habrá “estallido social”, pero él quedará como un valiente. Y si se arman los madrazos, Epi tiene con qué largarse a París a lamentarse de un México metido en una situación en la que él jamás admitiría que tuvo alguna responsabilidad (como azuzar a los 132 y simpatizar con el SME).

Por lo pronto, Epi vive muy bien como hombre de negocios, mientras su hija Eréndira (pésima actriz) idolatra a un comunista asesino de masas llamado Che Guevara, mientras bebe lattes en Starbucks, uno de los mayores monumentos del capitalismo. Qué a toda madre.*

Concluyo con otra frase de Epigmenio Ibarra que el Warpig puso en su blog: “La telenovela es uno de los arietes para la deformación del gusto mexicano, para el achatamiento de su sensibilidad, y también uno de los instrumentos de control ideológico mas poderosos del Estado”. Él las hace y las hace justo para eso. ¿Cómo no creerle?

*En el twitter de Eréndira Ibarra, @erendiritas, hay fotos de ella con vasos de Starbucks y de frases del Che Guevara, quien, como todo tirano, es profundamente cursi cuando exalta la violencia.

 

 

6 thoughts on “La hipocresía de Epigmenio Ibarra

  1. Epigmenio resulta como casi todos los mexicanos de izquierda… Un Carlista (piensa como Carlos Marx, pero vive como Carlos Slim)!

  2. Como dijo Gilga en su columna del día de hoy 30/08/12: La máxima de Faulkner espetó dentro del ático: “Lo que se considera ceguera del destino es en realidad miopía propia”.

  3. Como le llamariamos a esa oleada de oportunistas maestro Zurita ya que, al menos E PIG menio Ibarra genera empleos y no lo defiendo pero su caso aunado al del seudopoeta Javier Sicilia también se a dedicado a explotar una verdadera tragedia montandose en el papel de victima y ahi va hablando mal de lo que hace el gobierno en contra del crimen organizado, el mismo Peje tiene mas de 6 años de vivir y ademas vivir bien sin hacer nada productivo sino generar resentimientos y solo agua a su molino, ¿como llamariamos a esta tendencia de oportunistas? “PUERCOS, GALLINAS y tarjetitas para hacerte de una fortuna” (o sera que si se quiere ¿tambien encontrariamos tambien puercos y gallinas en su contra?

  4. Les recomiendo checar el link siguiente “de que vive lopez obrador?¨ publicado en excelsior hace unos meses. Toda esta gente no sabe que son el abogado del diablo. en las palabras del guason son “agentes del caos”.
    recuerda el dicho gringo “ignorance is bliss”.
    sigueles recordando la verdad Zurita. Estos payasos (incluyo al parasito de Javier Sicilia ) estos hipocritas son peor que lo que repudian ellos mismos .simios incongruentes!!

    http://www.excelsior.com.mx/index.php?m=nota&seccion=opinion&cat=11&id_nota=820142

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