Como ustedes bien saben, mi único ídolo es el oso Figaredo de Los
Muppets. Su chiste de ¿por qué la gallina cruzó el camino? (respuesta: para llegar al otro lado) cambió mi vida.
Es por eso que ahora me atrevo a presentar mi propia versión, a manera de humilde homenaje, del mismo chiste sublime, con el mismo remate genial: ¿Por qué Robinson Crusoe?
