¿Tiene razón Hugo Hiriart?
Llama mi atención un artículo de Hugo Hiriart llamado Inoportuno diagnóstico, pronóstico y remedio del teatro nacional, recién publicado en la revista Letras Libres (abril 2011, pag. 86).
En dicho artículo, el dramaturgo, director teatral, ensayista, lingüista y novelista afirma que el teatro en México, para recobrar vitalidad, debe ser “pobre, muy pobre, en su producción, esto no solo por razones económicas, sino por pureza y honor de artista, en un intento desesperado por hacer algo en este mundo que de ninguna manera esté regido ni gobernado ni tenga nada que ver con el dinero”.
Al leer lo anterior, llegó a mi mente la imagen de Leonardo DiCaprio en el papel de Howard Hughes (El aviador, Scorsese, 2005) en la escena donde Hughes está comiendo con la acaudalada familia de Katherine Hepburn, que consta de una punta de snobs, ociosos y ensimismados. A media comida, la aristocrática señora Hepburn (mamá de Katherine) le dice a Hughes: “En esta familia no nos importa el dinero”. La respuesta de Hughes es contundente: ”Eso se debe a que lo tienen”. Read the full article »
Hormigas
Las hormigas nos ven con temor y respeto,
Podemos aplastarlas con un solo dedo
Y a veces lo hacemos.
Pero en otras ocasiones, por descuido,
Las dejamos hacer su imperio de migajas y azúcar,
Hasta que un día arrasamos con todo a nuestro paso.
Para las hormigas, nosotros somos Dios.
10 razones para ir a “Aperitivo crítico”.
Me invitaron hace unas semanas a participar en una extraña mesa de debate
acerca de la función de la crítica en el teatro.
Acepté por varias razones:
1.- Mi esposa está de viaje, la extraño como bestia y un evento así me servirá de distracción.
2.- Quien me invitó es una amiga actriz proveniente de Ciudad Juárez. Populismos aparte, tengo favoritismo por la gente de Juaritos, empezando porque Jaime López y Joaquín Cosío pasaron sus adolescencias allá, y terminando porque Juanga y Bob Dylan le han cantado a esa chingonería de ciudad: “Ciudad Juárez es número uno, Ciudad Juárez is the number one”. “When you’re lost in the rain in Juarez and it’s Easter time too”.
3.- El escritor mexicano más divertido de todos, Jorge Ibargüengoitia, fue dramaturgo y crítico teatral antes de ser novelista. ¿Por qué el teatro mexicano permitió que un escritor de ese nivel se alejara para siempre de él? ¿Eran justas sus hilarantes y agudas críticas a las obras que veía? ¿Por qué la comunidad teatral lo reconoció como dramaturgo hasta que se murió? ¿Somos una punta de necrófilos? Read the full article »
Charla sobre José Joaquín Blanco, mañana en Minería
“Me amaba (pero en Plateros)”. Uno de los grandes placeres de mi vida era escuchar esas palabras en la voz de su autor: José Joaquín Blanco.
Una vez cada semaana, en un lugar clandestino conocido como el Bebys’ Bar, el gran escritor se volvía animal escénico durante hora y media, y relataba la caída de gracia de un preso que alguna vez fue libre, joven y amante de una tragicómica mujer fatal llamada Geles.
La obra era La desgracia del castigador, basada en la novela El castigador, del propio Blanco. El resto del elenco lo conformábamos Jaime López, Raúl Aldana y un servidor. Los cuatro nos turnábamos para encarnar al castigador del título, y entre los cuatro íbamos ampliando la imaginación del respetable, para que ahí cupieran las nalgotas de la tal Geles y sus tenebrosas aventuras: en el gobierno tenía un puestazo en el que nomás iba a cobrar. Era tortita de un influyente y había sido vedette.
¿Quieren saber más? Entonces tienen que estar mañana, domingo 6 de marzo, a las 18:00 horas (seis de la tarde) en el Auditorio Cinco del Palacio de Minería (Tacuba No. 5, Centro Histórico), donde se llevará a cabo una mesa redonda acerca del gran José Joaquín Blanco, a quien yo considero el mejor escritor mexicano de la segunda mitad del siglo XX y lo que va del XXI. Tendré el gusto de compartir la mesa con el gran poeta Luis Miguel Aguilar y con Alejandro García.
Todo esto, dentro del marco de la Feria del Libro de Minería, la más importante del D.F. El evento es gratis y la entrada a la feria cuesta quince pesos. Espero verlos por allá y celebrar que José Joaquín cumple 60 años este 2011. Allá nos vemos.
