A una boca

Mariposa de carne,

portón de palabras,

capote de matador

ondeando a la verónica;

toro furioso,

mancha de lipstick

en manto sagrado,

tela que engendra

flores y conejos.

El primer pétalo de “me quieres”

y el primero de “no me quieres”

en una rosa mocha;

granada satinada que estalla,

beso en reposo,

almohada que esconde una daga

que ya fue utilizada,

envidia de Mick Jagger,

nube de atardecer aciago,

vida en Marte, muerte en vida,

miel que se resiste a caer,

bandera de vendaval,

fruto de un beso previo

y raíz de uno nuevo;

corona roja que haría

de mi falo un rey

al posarse sobre él.

XHJL Radio Otelo. Sólo rolas de Celos, con su anfitrión Jaime López

Otelo 1

Con motivo del lanzamiento de su nueva canción, “Es tan poco el amor”, Jaime López hizo un programa de radio especial donde seleccionó canciones que hablan de celos. Pueden oírlo aquí mismo. En el programa, tengo el honor de acompañar a López en los micrófonos. La magnífica producción corrió a cargo de Felipe Rico. 

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En la Torre de la Canción, donde todos los compositores trabajan encerrados como monjes y Leonard Cohen escucha toser a Hank Williams veinte pisos arriba, Jaime López ha hecho de su celda una cabina radiofónica desde donde transmite la HXJL Radio Otelo.

Convertido en disc jockey, López pone puras rolas inspiradas por el demonio de los celos, misteriosamente llamado “monstruo de ojos verdes” cuando William Shakespeare contó la historia de aquel moro cegado por la ira. Convencido de que Desdémona, su rubia amada, lo engañaba, el negro Otelo terminó por matarla.

Dicen que Yago, el enemigo mortal de Otelo que termina por enloquecerlo, ha sido visto en los pasillos de la Torre de la Canción, desquiciando a más de un compositor. Y como los compositores sólo entienden a punta de canciones, Jaime López ha compuesto “Es tan poco el amor”, inspirada en el refrán popular “Es tan poco el amor para gastarlo en celos”, que transmite desde el encierro de su cabina/ celda, junto con otras canciones alusivas al tema, de autores que han caído víctimas de los celos, los propios y los ajenos. Algunos salieron airosos, otros murieron en el intento y los menos afortunados están ahora mismo en medio de ese infierno, donde hasta un pañuelo es signo inequívoco de adulterio.

¿Por qué Jaime López hace esto? Quien lo explica mejor es el propio Otelo, tras haber matado a su amada y antes de dar fin a su propia vida:
Otelo: Se los suplico, cuando en sus cartas narren estos desgraciados acontecimientos, hablen de mí tal como soy; no atenúen nada, pero no añadan nada por mi malicia. Si obran así, trazarán entonces el retrato de un hombre que no amó con cordura, sino demasiado; de un hombre que no fue fácilmente celoso; pero que una vez inquieto, se dejó llevar hasta las últimas extremidades; de un hombre cuya mano, como la del vil salvaje, arrojó una perla más preciosa que toda su tribu; de un hombre cuyos ojos vencidos, aunque poco habituados a la moda de las lágrimas, vertieron llanto con tanta abundancia como los árboles de la Arabia su goma medicinal. Píntenme así, y agreguen que una vez en Alepo, donde un malicioso turco en turbante golpeaba a un veneciano e insultaba a la República, agarré de la garganta al perro circunciso y le di muerte… ¡así! (Se da de puñaladas. Luego, hablándole a Desdémona, ya muerta:) Antes de matarte te besé; no me queda otro recurso sino matarme y morir dándote un último beso.

Que disfruten la transmisión. Y no olviden que es tan poco el amor…

otelo 2

“Es tan poco el amor”: Jaime López, el genio sexagenario

es tan (portada)
Canción:Es tan poco el amor“.
Autor e intérprete: Jaime López.
Productor musical: Ramiro del Real.
Ingeniero de sonido y mezcla: Erick Espartacus.
Músico invitado: Quique Rangel (bajo).
Diseño de portada: Ástor Alexander.
Productor ejecutivo: Sergio Zurita.

 

“Es tan poco el amor” ha sido lanzada hoy, 21 de enero de 2014, para festejar los 60 años de vida de Jaime López, quien naciera este mismo día de Santa Inés, pero en 1954.

Ese mismo año nacieron el rock & roll y la revista Playboy. Elvis entró a Sun Studios a grabar “That’s Alright, Mama”. Marlon Brando ganaría como perdedor en “Nido de ratas” (“Pude haber tenido clase, Charlie, pude haber sido un contendiente, pude haber sido alguien”) y la ilusión viajó en tranvía sobre el riel de la cámara de Buñuel.El 21 de enero de ese ’54, que se escribe LIV en números romanos, un niño nació en una barraca, a la orilla del Golfo y en plena tormenta, igual que Jumpin’ Jack Flash, en un lugar que hoy es Matamoros pero fue Puerto Bagdad. Era el ’54 and the boy LIVed. Jaime López, hoy sexagenario, sigue alive and kickin’, en vivo y rockeando.

Haciendo una paráfrasis de su amado Dylan Thomas (poeta laureado de Gales), López (“buki loco en Nogales”) siempre se ha rebelado rabioso contra la muerte de la luz. Pero esta vez lo hace asumiendo su mundo de letras que suenan: el mundo que él mismo ha creado: “Jaime López nos enseñó a hablar a quienes nos dedicamos al rock”, dice atinadamente Pascual Reyes, de San Pascualito Rey.

En esta nueva letra de López, a quien muchos consideramos el mejor escritor de canciones en castellano, la conclusión es un modo personal del refrán popular: “Es tan poco el amor para gastarlo en celos”, canta un Jaime victorioso, que ha visto la luz y la luz sigue viva.Con el pañuelo de Desdémona, dejando atrás el papel de Otelo, López se desmaquilla en el camerino, se enjuga las lágrimas negras. “Es tan poco el amor”, la vida es corta, “el muerto al pozo y el vivo al gozo”. Es momento de gozar.

Un libro de hipnosis

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Cuando era niño estaba enojado con todo el mundo. Cualquier pretexto era bueno para hipnosis3agarrarme a madrazos con quien fuera. La furia anestesiaba mi cuerpo contra el dolor y me hacía mucho más fuerte. Recuerdo las batallas de mi infancia entre una bruma roja: la ira. Era una especie de trance en el que la realidad se volvía mucho más rápida y, al mismo tiempo, mucho más lenta. Una pelea duraba segundos, pero parecía durar días enteros. La primera vez que perdí la cabeza y golpeé a alguien tuve la sensación de que entraba a un tornado que me hizo girar intensamente. La sensación era de éxtasis puro en el intercambio de golpes. Luego, el tornado me arrojó de regreso a la vida real, donde me enteré de que la victoria era mía. En la esquina contraria había lágrimas y sangre. En la mía, sólo algunos raspones y una satisfacción helada. Luego, poco a poco, la vida real volvía a adueñarse del mundo, y ahí reinaban el tedio y el miedo. Casi toda mi familia se dedicaba a inyectarme terror todo el tiempo. Todavía lo hacen. Hace poco, uno de ellos me volvió a hacer sentir lo que de niño sentía todo el tiempo: que la vida está llena de peligros y hay que entregarse al miedo. Y cuando por fin el pánico me hacía soltar el llanto, venían las burlas. “Tan grandote y tan chillón”. “No seas maricón”. Hijos de puta, mediocres, cobardes. Quería matarlos a todos. Pero ni siquiera lo sabía.

El miedo era insoportable, así que rápidamente lo sustituí con la ira. Estar siempre enojado era mejor que estar llorando. Así que con cualquier pretexto buscaba entrar de nuevo al remolino de los madrazos. Alguien tenía que pagar por las humillaciones a las que se me había sometido. Cómo me gustaba la palabra venganza. Sentía que cortaba.

Debo haber estado en tercero de primaria. Todo estaba mal. De un día para otro, Continue reading

Han vendido al país

pemexEs imperdonable. Lo que los poderosos de México han hecho no tiene nombre. Indigna, enfurece, enloquece, violenta.

El peor momento de nuestra historia había sido cuando Santa Anna le cedió la mitad del país a los Estados Unidos. La mejor mitad, para ser exactos. La mitad donde está California, tan llena de riquezas naturales. Por eso mis hijos fueron educados allá en California, como un acto revolucionario sin precedentes. Fueron allá como una manera de reclamar ese estado espléndido como nuestro. Son residentes y ciudadanos estadounidenses, pero en sus manos sagradas, sus pasaportes gringos y sus visas de U.S, Resident pierden las rayas y las estrellas y en su lugar aparece el águila devorando a la serpiente. Continue reading