Sergiozurita.com

Temas, tramas y traumas de un amante impotente... perdón, de una mente imponente

Bob Dylan en Parque Lira

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A Jack Borovoy y Sergio Mayer.
El mejor promotor de rock de todos los tiempos se llamó Bill Graham.
Para mí, ustedes dos son Bill Graham.

Cuando ocurre algo que has deseado durante años, es como si no estuviera pasando.

Cuando Bob Dylan se paró en el quicio de la puerta del área de camerinos del Auditorio Nacional, listo para caminar hasta el escenario, lo vi. LO VI. Como a siete metros de donde yo estaba, en ese limbo llamado backstage, que no es ni camerino ni escenario.

“No es agua ni arena la orilla del mar”, dice José Gorostiza. Bueno, pues en esa orilla del mar de gente que esperaba ver al ídolo esa noche, yo lo ví primero.

Del quicio de la puerta dio un paso hacia el escenario, sin ver que había un pequeño escalón que lo hizo trastabillar levemente. Entonces movió las manos para recuperar el equilibrio y siguió caminando. Caminando hacia mí, que estaba en el paso hacia el escenario.

La expresión corporal de Dylan es rarísima. Cuando movió las manos volví a pensar, como cada vez que lo veo en concierto, que tiene algo de Clavillazo. “Hasta a’i nomáaas”, dirían -si hablaran- sus manos.

Además, su centro de gravedad es distinto al de los demás. Es como una marioneta. Es como de alambre. Cate Blanchett lo capta perfectamente en I’m Not There. Si su actuación ya me parecía deslumbrante, ver al verdadero Dylan tan de cerca me convenció de que es la mejor actriz del mundo.

El ídolo, la marioneta gigante que Gordon Craig imaginó para sustituir al actor, cobró vida y caminaba con botas texanas y un vestuario diseñado por el mexicano Manuel Cuevas Martínez, conocido simplemente como Manuel.

Manuel tiene 75 años. De niño, todavía en México, vendía naranjas a la orilla del camino. Cuando vendió suficientes, se metió al cine a ver una película del Llanero Solitario. Años después, su primer trabajo como diseñador fue haciéndole la ropa a Clayton Moore, o sea, el Llanero Solitario en persona.

Manuel es responsable de los trajes de Johnny Cash, del lino dorado y el cuero negro de Elvis (sus dos mejores trajes) y de los uniformes del Sargento Pimienta de los Beatles. También ha vestido a Dwight Yoakam, a Dolly Parton, a Madonna (en la etapa de Music) y a Elton John. Pero su cliente número uno es Dylan.

No necesito describir cómo iba vestido esa noche, hace exactamente un año, en el Auditorio. Esta espléndida foto de Fernando Aceves lo dice todo:

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 Luego pude ver entre telones el concierto completo. Jamás vi al público, pero lo oí gritar y aplaudir. Auditorio lleno hasta el tope. Era el momento. Dylan tenía un gran disco nuevo (Modern Times), I’m Not There causaba revuelo y todo mundo quería verlo. Desde sus sesentones contemporáneos hasta los más jóvenes rockeros, que en ese tiempo podían oírlo hasta en anuncios de iPod.

¿Pero cómo llegué ahí?

Varias horas antes, luego de la zozobra de los días anteriores, decidí que la resignación era mi mejor amiga. Vería a Dylan, sí, pero desde las butacas, como cualquier otra persona.

Luego, a las tres y media de la tarde, llegó la llamada de Toño Sepúlveda, brazo derecho del promotor Jack Borovoy. “¿Puedes estar aquí a las cuatro?”. Llegué al Auditorio a las 3:40 p.m.

Toño me dio un gafete de backstage y entré al Auditorio, que a esas horas ya se había transformado en El Dorado, en la Tierra Prometida: los instrumentos estaban todos en sus puestos. El teclado de Dylan casi al centro. Me dio miedo acercarme y fui a un camerino donde Sergio Mayer platicaba con un hombre idéntico a Gimli, el guerrero enano de El señor de los anillos, pero con cabello blanco.

Mayer me lo presentó diciéndole que yo sabía todo lo que había que saber sobre Dylan. Lo cual iba en mi contra. Lo que menos quería el guerrero enano era un fan de su jefe merodeando por los pasillos. Más sabiendo que los fans de Dylan estamos locos. (Uno de ellos se ponía a hurgar en la basura de su casa, hasta que Bob lo cachó y con justa razón le partió la madre.)

“Pues sí, soy fan”, le dije al enano. “Pero eso aquí no importa”.

“Cierto”, dijo él. “No importa”. Se llamaba Bob Wayne. Era el Encargado de la Seguridad en los Recintos. Qué puesto tan adecuado para un personaje de El señor de los anillos.

“Vente, tocayo. Vamos al escenario”, me dijo Mayer. Y fuimos. Y lo pisamos. Él con gran naturalidad y yo con vértigo.

“No tengas miedo”, me dijo. “Y si quieres tocar algo, tócalo”.

“Tocayo”, le respondí, “tienes que entender que para ti esto es sólo un escenario. Pero yo soy un musulmán llegando a la Meca”.

Justo en ese momento, un roadie (aquí les decimos secres) gordísimo con trenzas como de vikingo (que días después se comería un pozole en el concierto de Guadalajara) abrió un estuche con las harmónicas de Bob Dylan. Ponce de León y su Fuente de la Eterna Juventud eran pendejadas. Yo había encontrado el tesoro.

En el suelo había una Rosa de los Vientos en colores amarillo y negro. Más o menos como ésta:

compassroseblack 

    

No había duda. El hombre de las harmónicas era un vikingo. El Auditorio Nacional era un enorme barco. Los camerinos eran camarotes. Dylan era Eric el Rojo y esa noche íbamos a descubrir América.

Tomé nota mental de lo poético que me resultó el detalle de la rosa de los vientos. A fin de cuentas, Dylan lleva dándole vueltas al mundo sin parar desde 1987, con un mínimo de 100 conciertos al año. Es un navegante, y un navegante necesita sus instrumentos. Igual que un músico.

Además, si un día estás en Düseldorff y al siguiente en Río de Janeiro, necesitas una brújula.

Le señalé a Mayer el Oscar de Bob, que descansaba sobre su amplificador,  junto con otros amuletos. Le conté que lo había ganado por la canción “Things Have Changed”, de la película Wonder Boys.

Especulamos sobre si ése que veíamos era el premio real o una réplica. Mayer lo tomó con la mano (“Oscar Mayer”, pensé). Estaba pegado.

A partir de ese momento, Sergio Mayer empezó a ver las cosas con mis ojos. Entró un rato a la secta de los dylanianos. Ya en Guadalajara era un fan arrebatado. Viendo cada movimiento del ídolo.

“Trae un rollo con el pelo”, me dijo, “no le gusta que se le salga del sombrero y se lo acomoda cada rato”. Era cierto.

Jack Borovoy probó el mismo veneno cuando vio a Dylan imitar la postura que tiene Marcel Marceau en una foto, en el área de camerinos del Auditorio.  

Bob Wayne se me acercó de pronto y me dijo: “Vas a ser mi traductor”.

Milagro. Me dio algo qué hacer. Me dio una razón para estar ahí.  Lo cual hacía más difícil que me expulsaran del Paraíso e impedía que me volviera loco.

Bob Wayne hizo que se le presentara a toda la gente de seguridad del Auditorio, uno por uno. Luego, a través de mí le dijo a Mauro, un tipo de seguridad adorable, que a las ocho en punto tenía que salir la camioneta que traía a Baron. Ése era el nombre en clave de Dylan: el Barón. (El de los Rolling Stones, para quienes también trabajó el enano guerrero, era Men in Black.)

Luego, como a las seis, llegaron los músicos. El más amigable y saludador era el multiinstrumentalista Donnie Herron, un buen muchacho sureño de gran talento. Días después, en el backstage de la Arena Monterrey, alguien vio una foto de Ricardo Montaner y le pegó abajo un letrero: “Donnie Herron”. En vez enojarse, Donnie fue a decirme para que yo también me riera.

La prueba de sonido hubiera pagado el precio del boleto. “Dylan es un gran músico”, pensé. Lo cuál es una obviedad. Pero su poder como letrista y esa voz, que David Bowie describió como “de arena y pegamento”,  a veces opacan las bellísimas melodías. “Just Like a Woman” sin voz es igual de conmovedora. Y si hay una mejor banda que la que vi ese día, no la conozco.

Un rato después, mientras esperábamos que diera la hora, fumando y hablando de los aztecas, sonó el teléfono de Bob Wayne. “Ah, qué tal, Barón… Okey”.

“Ahí viene”, me dijo. “Pero se va a bajar a caminar un momento”. Dylan en el Parque Lira. Llegó por fin. No pude ver nada. Les dije a todos que el Sr. Wayne ordenaba que a las camionetas se les diera la vuelta, apuntando de una vez hacia la salida.

Luego vino el momento de mi encuentro. Dylan pasó junto a mí y avanzó hacia el escenario mientras la atmósfera se llenaba de incienso. Lo ponen en unas cubetitas metálicas. Eso siempre quise saberlo.

George Receli, el baterista, se veía nervioso. Luego, como antes de cada concierto, sonó “Primavera en los Apalaches”, de Copland y una voz pidió recibir “al poeta laureado del rock & roll”. El público aullaba. Yo alcanzaba a ver a Bob entre las sombras, acomodándose la guitarra y el pelo.

“Damas y caballeros, el artista de Columbia Records… Bob Dylan”. Y Todo Comenzó. La lista completa de canciones de ese día está aquí: http://www.bobdylan.com/#/tour/2008-02-26-auditorio-nacional

Al final, mientras la gente aún aplaudía, Dylan caminaba hacia la camioneta. Yo lo seguía a unos metros, también aplaudiendo. Me miró por un segundo, con su cara de pókar. Casi nunca se puede adivinar su estado de ánimo. Pero sé que me miró directamente. Y que yo lo miraba con la misma cara que Manuel cuando conoció al Llanero Solitario.

Todos creíamos que se iba a ir en la camioneta gris, pero se fue en la blanca. Los dos Bobs se habían guardado la última carta.

Al día siguiente me sentía invencible. Entendí, viendo cantar y tocar a Dylan tan de cerca, que uno no puede forzarse a estar como no está. Y que las cosas salen como saldrán.

Unas horas antes del concierto número dos, me pidieron que grabara un spot en la estación de radio. Quedó en la primera toma. Luego crucé la calle con la misma sensación de que no me podía pasar nada. Casi me atropellan.

No era invulnerable. Pero vería a Dylan esa noche y luego varias veces más. He aquí la foto del recuerdo, también de Fernando Aceves:

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            Yo estoy fuera de cuadro, en la extrema derecha, temblando de una emoción que en este momento ha vuelto.

(Fotos de Fernando Aceves)

98 ResponsesLeave one →

  1. Oh, aqui está la continuación. Ya tenía muchas ganas de leerla =)

  2. david

     /  February 27, 2009

    quenypoksj}dfgsj}dfsd}jfs
    mdvbsdf

  3. Re: Pues ahí está, Palita de Pan.

  4. jimena

     /  February 27, 2009

    Zurita me emociono mucho lo que escribiste creo que un poco de mas porque estaba viendo “Diario De Una Pasion” y esa pelicula cada vez que la veo me emociona.
    Es increible como logras transportar a tus lectores justo junto a ti y sintiendo lo que sentias en ese momento. Eres muy talentoso y solo lamento aun no poder encontrar algun libro escrito por ti
    Besos y te adoro

  5. Re: Ojalá fuera mañana, Paty Vázquez.

  6. º-º MiNe º-º

     /  February 27, 2009

    Simplemente maravilloso, que gran experiencia conocer a nuestro ídolo. Felicidades por esa gran fortuna y por tu narrativa tan intensa, hasta me sudaron las manos de pensar y tratar de sentir tu emoción.
    FELICIDADES!!!
    No todos tenemos la oportunidad de estar tan cerca del cielo y de nuestro dios.
    Besos.

  7. Ahh quiero leer esto pero tengo un examen muy importante mañana! sniff
    comentare bien mañana …
    zuri mandame tu poderosa bendicion para mi examen!!! aunque sea mentalmente jajaja

  8. Juana Maria Diaz

     /  February 27, 2009

    sERCH YA VISTE MIS PREGUNTAS? CUALES SON LOS NOMBRES DE LAS CHAVAS CORISTAS DE IKE TURNER Y JAMES BROWN
    TU JUANITU
    PORFITAS CONTESTA POK ME ESTOY JUGANDO UNA APUESTA
    BESOS

  9. º-º MiNe º-º

     /  February 27, 2009

    RE: Juana: Zuri ya te contesto en elpost del round de sombra… chécalo plis.

  10. Dianis

     /  February 27, 2009

    Hola maestro Zurita:

    Realmente se me hizo emocionante y muy emotiva la forma en que narra toda su experiencia, me hizo imaginarme cada detalle de esa sublime experiencia de usted.
    Gracias por compartirla con nosotros!!!!

    Besos!!!

  11. Gabiroquai

     /  February 27, 2009

    Recuerdo que cuando comentaste en La Taquilla que Dylan venía a México pensé en darle el mejor regalo de su vida a mi tío Carlos que vivía en Oaxaca y llevaba aprox 2 meses internado en el hospital por cáncer.
    Cuando le dije por teléfono se emocionó muchísimo y creo que hasta se mejoró un poco pensando en que por fín iba a ver a su ídolo de toda la vida, yo por mi parte creía que iba a vivir un concierto inolvidable.
    Lo que no sabes es como cambian la vida y lo que comentas “Y que las cosas salen como saldrán”… y si… hace 1 año estaban viendo la posibilidad de trasladar a mi tío a la Cd. de Mex ya que su enfermedad avanzaba rápidamente y se quedó con las ganas de ver a su Dylan, yo por mi parte acababa de llegar SLP, de la empresa donde trabajaba aquí en Mex. me trasladaron para allá, así que me perdí el concierto y no pude llevar a mi tío, los ganones fueron mi hermano y su novia…
    El día que falleció mi tío lo pude despedir con sus discos de Dylan, creo que se fue feliz y ahora disfruta de los conciertos desde un mejor lugar.
    Saludos y besos!

  12. Re: Gabiroquiai: Te mando un beso y un abrazo. Y puedes estar segura de que tu tío está con Jimi Hendrix, el único que tocaba las canciones de Dylan mejor que Dylan.

  13. Veringuis, (La Zuriadicta)

     /  February 27, 2009

    Sergio, FELICIDADES,
    que tal., me transportaste hasta ese gran dia para ti, me estremeci con tu relato, tengo que acEptar que yo no soy fan del Sr. Dylan, pero por un momento me senti como su mas ferviente admiradora.
    Volviendo a la realidad……
    T E
    A D O R O

  14. arlahe

     /  February 27, 2009

    fabuloso..!

  15. Gloria A

     /  February 27, 2009

    ¿Que le dirías? si el te saludara y te dijera cualquier cosa… ¿Que le dirías?
    No me imagino… estoy segura de que al menos yo, diria alguna estupidez.

  16. HERMOSO GITANO

     /  February 27, 2009

    SERGIO HAY FORMA DE LEER EL GUION DE TU OBRA ???????

  17. Cesar

     /  February 27, 2009

    de verdad que haces que todo parezca mágico

  18. KRRIE

     /  February 27, 2009

    RE: HERMOSO GITANO

    si hermoso gitano entra en una pagina que sellama damared.com
    ahi esta

  19. KRRIE

     /  February 27, 2009

    de hecho a este link solo ponle el www antes y ya esta dramared.com/HermososGitanosZurita.pdf
    ahi la puedes leer esta genial me encanto

  20. HERMOSO GITANO

     /  February 27, 2009

    KRRIE muchas gracias ¡

  21. mico el micrófono

     /  February 27, 2009

    How Does It Feel?, like a rolling stone …
    yo estuve en ese concierto :) ;)

  22. pues vaya historia ZURY¡¡¡¡ te entiendo por ke aun el pensar en haber ido a ver a Billy Joel me emociona mas sin embargo el Master Dylan es oootro pex….

    te mando un gran abrazo y me da gusto conocer tu parte fan….

    cuidate y besos y abrazos… espero hayas visto mi pedimento de tu sabia critica hacia la pelicula del Che…

  23. KRRIE

     /  February 27, 2009

    muchas de nadas que lo disfrutes tanto como yo y espero que a Sergio no le moleste que les pase el link y si le molesta entonces primero me disculpo y segundo le pediria que haga que no sea tan facil de encontrar

    de todas maneras mil gracias Sergio estuvo genial

  24. Jesús M

     /  February 27, 2009

    Yo fui a ver a Dylan, un vecino me invitó ya que tenia un boleto de sobra.

    La neta me impresiono mucho, en especial el hecho de ver un publico tan distinto, atras de mi habia un elegante señor de 70 super prendido, y a unas cuantas filas unos chavitos que el mas grande no tenia ni 15 años

    La gente super prendida y unos músicos como dices buenisimos.

  25. jarp

     /  February 27, 2009

    espero que continue la historia…es muy entretenido y es muy grato recibir un capitulo nuevo…saludos

  26. andres

     /  February 27, 2009

    hasta yo me puse nervioso con tu historia,recordando ese segundo concierto al cual pude asistir y fue grandioso..

  27. Emmanuel

     /  February 27, 2009

    :O hasta se me puso la piel chinita, wow cuantas emociones, y la manera que las cuentas, en cierta manera recuerda a esa sensacion cuando se es niño y se espera la llegada de los reyes magos :D .
    Saludos Bob Dylan y tu son bien chicles:D

  28. BUENAS NOCHES MASTER ZURITA….

    BUENAS NOCHES A TODOS

    ES GRATO IR A LA CAMA CON ESTOS RELATOS DE LA VIDA KE NOS DEJAS ESPIAR POR UN RATITO

    BESOS Y ABRAZOS SERGIO ZURITA…

  29. adrix

     /  February 27, 2009

    leo lo que escribes y me transportas a otro mundo y parece que estuviera ahi a tu lado viendo y sintiendo…. Gracias !!!

  30. Okashi

     /  February 27, 2009

    Creo que al leer tu historia me dieron muchisimas ganas de escuchar a Dylan, realmente narras las cosas tan espectacularmente que trasmites la emocion y nervisismo.

  31. Re: Curious Villager: te mando la bendición paya. Es poderosísima. ¡Suerte!

  32. Re: Yeni, la historia de cómo conocí a Billy Joel es la mejor de todas. Un día de estos te la cuento

  33. Conociste en persona a Billy Joel?, ay Zurita te envidio y te amo a la vez…

  34. Annie

     /  February 27, 2009

    No inventes!, si yo me emocione asi no puedo imaginar la adrenalina y emocion que estabas sientiendo hace un año, estando a tan poca distancia y conociendo al idolo de tu vida, wow!, me encanta que hagas estos relatos!,. nos transportas hasta aquel dia, como si nosotros hubieramos estado ahi, pensaba que la mejor historia era la de Mickey Rourke o la de Selene, pero ahora me haces dudar seriamente entre cual es mejor, y sabes? creo que ninguna lo es!, todas tus historias, aventuras, y sueños son especiales, y tienen algo que nos alegra y emociona dia con dia, sin duda alguna eres digno de respeto, como tu no hay otro, pero con uno basta, gracias !!…

  35. Jorge Dorantes

     /  February 27, 2009

    DONDE ESTOY?

  36. Cuando Dylan pasó junto a tí en su camino al escenario, el tiempo debió haberse congelado para ti.

    Habrá una cuerta parte? Apun nos falta la crónica de la Arena Monterrey.

  37. Jorge H.Sanchez

     /  February 27, 2009

    Señoron Zurita… Tanta emocion a flor de piel… con sus gotas de humor, “Luego crucé la calle con la misma sensación de que no me podía pasar nada… Casi me atropellan” jajajajajaja

  38. Mony

     /  February 27, 2009

    Es increible como haces que uno sienta cada cosa que estas describiendo, me parecio interesantisima esta anécdota, podria pasar horas leyendo una y otra vez las historia que tienes para contar, de verdad Sergio no me canso de descubri lo interesante e inteligente que eres, cuantas historias mas como estas tendras para contar? Espero con todo el corazon que pueda seguir disfrutando de tus letras… de tu humor y de todo lo que hay en esa cabecita para mostrar al mundo…

    Gracias Sergio, por compartir !

  39. dj osborne

     /  February 27, 2009

    sergio: que interesante es leer las historias que cuentas, yo no le he entrado mucho al Dylan, pero cada que veo lo que cuentas me dan ganas de saber mas de él, chido por ti, que amor tan grande por un gran artista, me hace sentir pequeño el amor que le tengo a morrissey o a los bitles ( si leiste bien) gracias por alegrarme un rato, chido tu mundo y que sabes de jorge dorantes, cuando escribe otro libro???
    good vibrations

  40. Kasandra Apolo

     /  February 27, 2009

    wow por fin la continuacion espere mucho por esto

  41. Aaay, me emocioné.

    “(…)uno no puede forzarse a estar como no está. Y que las cosas salen como saldrán…”
    Y sí.

    Besote.

    P.D. ¡Ah, sí! Estaré esperando la historia de como conociste a Billy Joel. Amo a Billy Joel jojo

  42. Si hubiera conocido a Jhon Lennon en una tarde caminando por los alrededores del edificio Dakota seguro tambien podria saber como escribir con tanta pasion.

  43. kunfu panda de la taquilla

     /  February 27, 2009

    maestro zurita con esas narraciones me haces sentir como si yo hubiera estado ahi y me tienes maravillado con tantas emociones solo queda agradecer esas maravillosas narraciones y eso expresa el gran corazon que tienes.

  44. Adriana Alatorre

     /  February 27, 2009

    No me lo va a creer, pero justamente hacía lo mismo jjaja!! claro !! no comparo, entre Dylan y Billy Corgan hay una distancia abismal!!!!, pero creo que eso de ver al ídolo de tu vida…esperar por años a tenerlo cerca…NONONO!!! !uno se mea!, no duermes de la emoción.
    Precisamente recordaba mi primer toquín con los calabazos hace casi un año. Esperé años para ver a ese méndigo pelón.
    Así que como “FAN” empedernida…lo entiendo. Se enchina la piel al ver las fotos, y cómo pude grabar toda la rola de 1979 en una cámara dígital que siempre cargo a escondidas…uuuuta pss se ha de imaginar.

    La neta…lo entiendo PER FEC TA MEN TE!!
    Aunque…claro…hay niveles verdad.
    Dylan….es grande!
    Por cierto..la pelicula: genial.

  45. Styx

     /  February 27, 2009

    wow! Zurita, es increible la forma en ke recuerdas, cómo lo relatas, es realmente sorprendente, no entiendo como no vomitas de la emoción , jajaj cómo no moriste ahí!!!!…bueno eso sí, somos inmortales ante los Verdaderos Artistas!!!!, y renacemos ante este tipo de experiencias!
    quiero vivir lo ke tu viviste con Dylan pero kon mí artista, aunke ya me haya pasado algoparecido…. pero tenemos ke hacer ke suceda!

    saludos y besos Zurita!

  46. Espero algun dia ir a un concierto de Dylan. No puedo imaginar como sería. Excelente memoria Zuri.

  47. mikey

     /  February 27, 2009

    no comento, yo buscar musica de dylan

  48. yovass

     /  February 27, 2009

    holaaaaa !!!!!!!!!
    que rico es escucharte y leer todo lo que escribeszuri!!
    besos y abrazos

  49. Luis Roberto

     /  February 27, 2009

    Zurichhhhhh,

    El 29 de Febrero del 2008 ví a mis 3 ídolos, el primero lo ví al medio día, a la hora de la comida, como todos los días. El segundo lo ví alrededor de las 9:20 pm, era bob dylan en el escenario. El tercero lo ví unos segundos antes de la salida de Dylan, pero en ese momento mi ídolo estaba tan absorto y emocionado por que apagaron las luces que no me animé a hablarte. Ya te encontraré nuevamente en otra ocasión. Saludos.