La frase del día 23-jun-09
Como ustedes bien saben, mi único ídolo es el oso Figaredo de Los
Muppets. Su chiste de ¿por qué la gallina cruzó el camino? (respuesta: para llegar al otro lado) cambió mi vida.
Es por eso que ahora me atrevo a presentar mi propia versión, a manera de humilde homenaje, del mismo chiste sublime, con el mismo remate genial: ¿Por qué Robinson Crusoe?
Anagramas con Ana Guevara
Resulta que Ana Gabriela Guevara, ex deportista profesional y candidata a delegada de la Miguel Hidalgo por el PRD, me está siguiendo por Twitter.
No twitteo hace meses, pero si decidiera volver a hacerlo, sería como homenaje a la medallista olímpica, haciendo anagramas con su nombre.
Los anagramas son palabras o frases que se forman con las mismas letras de otra palabra o frase, que puede ser un nombre propio.
Un anagrama de Cervantes es ve trances. Uno de Diego Rivera es vi giro de era.
Estos son ,anagramas de ANA GABRIELA GUEVARA:
GANA LA EBRIA GUEVARA
ALÉ, EBRIA VARA GUANGA
RANA, GÜEVA; GALA EBRIA
LA VERGA ABRÍA EN AGUA
¿A poco no te encantaron, Ana? Bueno, sospecho que el último no tanto…
Señores de Google…
…QUITEN SUS MUGROSOS ANUNCIOS DE PARTIDOS POLÍTICOS DE MI PÁGINA. ¿DE VERAS CREEN QUE ODIAR AL PEJE ME HACE SIMPATIZAR CON EL PAN? MUERA EL PAN, EL PRD, EL PRI, EL PT, CONVERGENCIA, EL VERDE, EL PANAL, LOS SEÑORITOS DEL PSD Y QUIEN SE ME ESTÉ OLVIDANDO. MUERAN TODOS. ¡FUERA DE MI PÁGINA!
La frase del día 21-jun-09
Pensándolo bien, tienen razón quienes dicen que hacemos mal al burlarnos de gente como el Sammy. En Venezuela y Bolivia hasta los hacen presidentes.
México 86: mis días de odio
Era 1986 y yo estaba lleno de odio. Un odio que estaba listo para salir en
cualquier momento; lo único que necesitaba era una válvula de escape, que llegó en forma del Mundial de Futbol.
Por un golpe de suerte tuve boletos para ir a todos los partidos, inauguración y final incluidas. Y también había modo de conseguir entradas para el estadio de C.U., donde vi el partido más pinche de todos los tiempos: Italia-Francia. He visto mejores cotejos en la calle, con albañiles crudos anotando en porterías de ladrillo.
Además de tener boletos para mí, tenía para todos los demás adolescentes de la privada donde vivía, convenientemente localizada en Villa Coapa, desde donde se podía llegar al Azteca caminando.
Repartí con manga ancha. Hasta a los que me cagaban la madre les tocó. Y así nos íbamos caminando todos en fila, como un azotador verde, blanco y rojo, a ver el mejor futbol del mundo desde las primeras filas.
Sólo el primer partido, el de la inauguración, no fue así. En ése me tocó estar en un palco con mis papás. Nunca he entendido los palcos. Es como no estar en el estadio. Toda la acción está demasiado lejos. Además, en ese primer día del Mundial, había demasiados adultos muy estirados en el palco. Gente mamona que nomás iba a blofear. Yo los odiaba. Entonces comenzó la ceremonia.
Desfile, himno nacional, papelitos multicolores, y de pronto el altavoz aunció que habría “unas palabras del ciudadano presidente Miguel de la Madrid Hurtado”. La rechifla no se hizo esperar. Los mamones del palco se voltearon a var incómodamente. Mis ojos brillaron, inyectados de furia, y grité: “¡¡¡¡¡SÍ, QUE CHINGUE A SU MA/
Un santo chingadazo en la boca, cortesía de mi señora madre, me impidió concluir el insulto al presidente, que estaba –luego me enteré– en el palco Read the full article »